Will Faber

Nació en la ciudad de Saarbrücken (Alemania) en 1901.

Después de los estudios elementales, ejerció el oficio de herrero, pero apenas pudo se trasladó a Munich, donde estudió con el maestro Ehmcke, quién lo inició en la técnica del grabado xilográfico, tan usado por los pintores expresionistas.

En 1926 se trasladó al mítico Berlín, donde conoció a la que sería su inseparable compañera Emma Kaiser y, al finalizar la guerra civil española, se instaló en Barcelona donde descubrió a Klee, dando importancia a los fondos geométricos.

A lo largo de la década de los ochenta se suceden distintas muestras de reconocimiento a su trayectoria. Tras la exposición antológica que se celebra en 1981 en la sede barcelonesa de la fundación Joan Miró, el Ayuntamiento de la capital catalana le concede el Premio Ciudad de Barcelona. Poco antes de su muerte la ciudad de Ibiza le rinde un homenaje en forma de nueva exposición antológica.

Actualmente está considerado como uno de los mayores genios artísticos de la región del Sarre, acunado por movimientos como el Expresionismo, Dadaísmo e incluso la famosa Bauhaus.